En
cada cajita que nos regalaban a las niñas
de
madera rústica, pintadas, en cerámica
En
cada alhajero, necessaire y bolsita
En
cada cofre o latita donde dejar los hilos, las agujas
En
cada sobre perfumado donde poner las hojitas
que
intercambiábamos entre nosotras
En
cada estuche de maquillaje
que
nos daban a las niñas con cierta precaución
En
cada monederito y carterita, en el primer soutién
En
cada juego de té con su tetera que conserva el calor
y
su azucarera que protege lo dulce y su mantequera
que
alberga la lubricación
En
cada frasquito, toallita y mantel
En
cada ropita floreada de
tela o cartón
En
cada diario íntimo con candado
donde las niñas conjurábamos la maldición
Guardarás
tu vagina, niña
cuidarás tu vagina
conservarás tu vagina
Escribirás
la verdad de tu vagina
y tu vulva
y el sacro himen
y el secreto de tu
clítoris