Lugares




Arriba la selva
Escude lugares imprecisos que bordean la cocción
Zancos amapures de piel de paloma
como alfileres que vuelan en la noche

A dónde vas, se dijo
No importa si alguien en algún lugar lo sabe, le respondió

Sino que las partículas se claven y se puedan desprender
Pero eso es igual a la velocidad..
No -y hacía del plano un hojaldre riguroso

Vos estás acá (yo no podía ver)
Pero también estás acá (yo volvía a no poder)
Y en este lugar ya no sos (yo volvía a ver)

Sin embargo está lleno de túneles o poros o canales y bloques
O sea conexiones de cosas aisladas. No no. O sea conexiones
Sí, o cosas
¿Y qué es lo que hace que no lo reduzcan a Dios?

Hacía pelotas de papel corrugado y se reía a carcajadas
tirando las pelotas por el suelo y contra la pared y haciendo malabares

Ahora va a cambiar. Ahora va a cambiar. Ahora va
Pero siempre está pasando en forma de planos discontinuos
que es enjambre y onda y repetición
Quiero decir que su multiplicidad pide diferentes lógicas
Pero ¿cómo abarcar? Entonces hay veces que los pliegues
coinciden y hay veces que no. Pero ¿cómo saber?

El zanco amapúreo cual ojo a la altura del coxis: su tejido es piel 
O las vértebras te tiemblan en las vértebras de alguien
que te vuelve a constituir aunque no sos y en ese temblor
es donde vuelan alfileres o pájaros o brotes desprendidos

Ellos son el viento. Escuchalos hablar. Tienen silencios y exclamaciones
Son de especies distintas y algunos no conocen su idioma
Luego tú atrapas una mosca en la mandíbula y la sientes correr

Pero tiene que ser parte de la ciudad. Quiero decir, que respire
Un bloque sobre otro bloque. Porque sino va a vivir sin vos
Cuando el batir de alas quiebra el espacio musical con alfileres
Como si pudiera. Y es real
Tan real que podrías desangrarte en su mandíbula








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